Visita a la Reserva Natural del Rincón del Bú.
Accesos : Carretera NA-125 Tudela – Ejea de los Caballeros, Aunque es recomendable disfrutar el sendero paralelo a la Cañada Real de Montes de Cierzo a Ejea de los Caballeros que transcurre paralelo a la carretera a un lado u otro de esta. Los bikers le denominamos “el tramo de los toboganes” y es muy divertido, incluso vadear el Barranco de Tudela.
En el km. 6.5. cogemos el camino que vadea nuevamente el Barranco de Tudela y asciende dirección Nor- Noreste hacia el término de Valdecruz y la cabaña de Pepe el Hornero. Tras el cruce de Valdecruz y girando a nuestra izquierda en las siguientes bifurcaciones que nos encontramos tendiendo siempre dirección norte, entraremos en la ZEPA (Zona Periférica de Protección) de la R.N (Reserva Natural) del Rincón del Bú. A los pocos Km, tras unos campos de cereal llegaremos a la zona más elevada en torno a los 470 m. de altitud.
Las vistas y la Panorámica del Parque Natural y en especial de la Bardena Blanca o Baja, merecen la pena el esfuerzo¡

La Reserva Natural del Rincón del Bú se sitúa en el borde Sur de la Blanca y tiene un importante valor geomorfológico. Las comunidades vegetales más representativas son los sisallares, ontinares, romerales y tomillares, existiendo algunos endemismos ibéricos. La fauna más representativa son las rapaces.

CABEZOS Y CORTADOS
Constituyen unos elementos paisajísticos de primera magnitud, encontrandose dispersos por toda la Bardena con excepción del Plano y alcanzan su mayor densidad en La Blanca. En la Bardena Blanca Baja sobresalen los cabezos de Pisquerra, Angarillones, Rallón, Sanchicorrota, La Junta, Tres Hemanos, Cortinas y Mesalobar y los cortados de La Ralla. En la zona de planas escalonadas de transición entre La Blanca y La Negra, se encuentran los cabezos de Portal, Chimorra, Cabezo Hermoso, La Nasa, Tres Montes, Cabezo Gancho, San Antón y Monte Olivete, mientras que los cortados son más escasos y alcanzan su máximo exponente en el Rincón del Bú y el Balcón de Pilatos.
Por último y en la zona sur de la Bardena,(visibles desde Cortes…) cabe destacar los cabezos de El Aguilar y el Fraile, mientras que los mayores cortados existentes están en los bordes de la Plana de La Negra, siendo más importantes los de su parte aragonesa.
Cabezos y cortados son elementos característicos y diferenciadores del paisaje bardenero, incluso son los elementos de referencia para muchas personas que ven en ellos su mayor atractivo. A nivel faunístico, constituyen un biotopo muy utilizado por gran cantidad de especies, entre las que deben destacarse las aves rapaces, que encuentran en ellos adecuados lugares de nidificación, refugio o reposo.
Entre las afecciones a las que cabezos y cortados están expuestos, destacan la escalada y las visitas de turistas que, tanto a pie como en bicicleta o vehículos motorizados, se realizan de forma incontrolada, con impactos ambientales importantes en épocas de nidificación. Otras afecciones están relacionadas con la práctica de la caza en sus inmediaciones, el sobrepastoreo en las laderas y el laboreo agrícola en el mismo borde de la ladera o del cortado.
BARRANCOS
Los barrancos conforman una extensa red de evacuación natural de aguas de escorrentía, con una estructura dendídrica, por lo que ellos mismos están afectados gravemente por la erosión y constituyen además un elemento de transporte de los materiales erosionados.
Tal y como ocurre en el caso de los cabezos, podemos encontrar barrancos por toda la Bardena, con excepción del Plano. El Barranco Grande es el más importante de la Bardena por sus dimensiones y caudal, ya que drena toda la Bardena Blanca. En su límite con Arguedas se le denomina Barranco de las Limas y vierte sus aguas al río Ebro, en término de Tudela. Además del Barranco Grande, la Blanca Baja alberga gran cantidad de barrancos importantes, como el del Vedado, Cortinas, Andarraguía, Valfondo, el del Bú y el de Tripa Azul. Más al sur, en la zona de planas escalonadas de transición con La Negra, destaca el Barranco de Tudela y sus tributarios de la Val de Santa Catalina, de la Tejera, Alfarillo y La Junquilla. Por último, al sur de La Negra hay que destacar los barrancos de Valdenovillas, Torres de Leoz y Modorra.
Los barrancos constituyen otra referencia fundamental del paisaje bardenero y además constituyen auténticos refugios para numerosas especies, albergando gran cantidad de biotopos, desde medios acuáticos con vegetación palustre, hasta espartales, ontinares, romerales, saladares y tamarizales, por lo que la biodiversidad es muy elevada.
Los problemas detectados se relacionan con todos aquellos que incrementan la erosión en sus cauces y márgenes, la destrucción de vegetación y las molestias a la fauna. Destacan por ello la circulación con vehículos motorizados, laboreo agrícola en sus bordes y sobrepastoreo.
En el mismo sentido, se considera conveniente y necesario realizar plantaciones o repoblaciones controladas para luchar contra la erosión, debiéndose hacer principalmente en las cabeceras de los barrancos y con especies propias como la tamariz. Así como cualquier método cuyo objeto sea la lucha contra la erosión, como el correcto diseño de puentes o badenes en los caminos que cruzan los barrancos.
Dado su innegable interés educativo y científico, se permitirán, mediante la conveniente autorización de la administración competente, los usos educativos y actividades relacionadas con la investigación y restauración de restos del patrimonio histórico.
Blog de los alumnos del ciclo de actividades deportivas de la ETI de Tudela:
http://etitudelaef.blogspot.com/





















